
Dos de julio y todo parace tornar normal,cada cosa en su sitio,y cada sitio en su lugar.
Cada triste pensamiento acompañado de un letargado suspiro que se almacena en un cajón a causa de recuerdos prohibidos y la desolación...
Que nos recuerda que mirar al frente es de valientes y que mirar atrás,un grave error.
Cada esfuerzo inútil emparejado con las ilusiones afligidas,guardados en el tocador...
Donde te miras cada día buscando una falsa sonrisa que nos desanima a superar el temor.
Cada aprendizaje frustado e imagen radiante desmenuzada y escondida al fondo de una caja dentro de un arcón...
Al que asomarse significa enfrentarse a todo aquello que una vez creimos que existió.
Cada gana malgastada y perdón disfrazado sin importancia ni tolerancia sobre el colchón...
Donde tumbarse significa decir a otra jornada más adios.
Cada sueño sonámbulo y esperanza optimista caida, perdidas bajo la cama,sigilosas esperando ser arrastradas (mañana quizás) hacia el mundo exterior ...
En el cual esperan aquellos a quien la suerte sonrió.
Cada minúsculo avance y bonita distracción flotando por el aire movido por el ventilador...
Que remueve y renueva el aire para no quedar sin respiración.
Cada ausencia impuesta y mirada apuesta colgadas de una percha con consciencia junto a un aplomado y viejo chaquetón...
En cuyos bolsillos hibernan pedazos de corazón y algun botón.
Cada indicio de aliento apaziguado y desvariación de humor camuflados e indignados entre prendas y más prendas de ropa interior..,
Que una vez avistaron caricias y besos llenos de pasión entre sábanas de algodón.
Y asi,cada sentimiento hecho añicos y difuminado...
Por toda la habitación.