miércoles, 2 de julio de 2008

Dos de Julio (Lost Room)

Dos de julio y todo parace tornar normal,cada cosa en su sitio,y cada sitio en su lugar.

Cada triste pensamiento acompañado de un letargado suspiro que se almacena en un cajón a causa de recuerdos prohibidos y la desolación...
Que nos recuerda que mirar al frente es de valientes y que mirar atrás,un grave error.

Cada esfuerzo inútil emparejado con las ilusiones afligidas,guardados en el tocador...
Donde te miras cada día buscando una falsa sonrisa que nos desanima a superar el temor.

Cada aprendizaje frustado e imagen radiante desmenuzada y escondida al fondo de una caja dentro de un arcón...
Al que asomarse significa enfrentarse a todo aquello que una vez creimos que existió.

Cada gana malgastada y perdón disfrazado sin importancia ni tolerancia sobre el colchón...
Donde tumbarse significa decir a otra jornada más adios.

Cada sueño sonámbulo y esperanza optimista caida, perdidas bajo la cama,sigilosas esperando ser arrastradas (mañana quizás) hacia el mundo exterior ...
En el cual esperan aquellos a quien la suerte sonrió.

Cada minúsculo avance y bonita distracción flotando por el aire movido por el ventilador...
Que remueve y renueva el aire para no quedar sin respiración.

Cada ausencia impuesta y mirada apuesta colgadas de una percha con consciencia junto a un aplomado y viejo chaquetón...
En cuyos bolsillos hibernan pedazos de corazón y algun botón.

Cada indicio de aliento apaziguado y desvariación de humor camuflados e indignados entre prendas y más prendas de ropa interior..,
Que una vez avistaron caricias y besos llenos de pasión entre sábanas de algodón.

Y asi,cada sentimiento hecho añicos y difuminado...
Por toda la habitación.

2 comentarios:

Unknown dijo...

Bueno el primero en comentarte, curioso que hayas empezado el blog en este dia ;). Aver si escribes cosas tan interesantes como esta primera entrada, que está muy chulo aunque un poco tristón. Un besito.

Dani.Sonne.

Israel dijo...

somos fruto de nuestros aciertos, pero sobre todo de nuestros errores.
mirar atrás nunca fue buena idea, y la melancolía no es buena consejera...

besos, señorita